“La geografía es la ciencia que nos permite saber exactamente cuántos kilómetros de patria debemos amar. Ni uno más ni uno menos.” (Jaume Perich)

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sábado, 15 de noviembre de 2025

TURISMO

 


NI TOLEDO NI GRANADA: ELIGEN EL MEJOR CASCO ANTIGUO DEL MUNDO CON UNA CIUDAD ESPAÑOLA EN EL PUESTO 11






LOS JUBILADOS FRANCESES ELIGEN ESPAÑA PARA SU RETIRO: LAS DOS ZONAS DE ESPAÑA DONDE SE MUDAN




lunes, 3 de noviembre de 2025

sábado, 1 de noviembre de 2025

MIS CIUDADES: SAN SEBASTIÁN / DONOSTIA

   EL RINCÓN DEL BLOGUERO                    


SAN SEBASTIÁN / DONOSTIA



San Sebastián, o Donostia en euskera, es una ciudad cuya geografía singular ha moldeado profundamente su carácter, su historia y su desarrollo. Ubicada en el noreste de la península ibérica, en la comunidad autónoma del País Vasco y a escasos kilómetros de la frontera con Francia, la ciudad se asienta en un entorno de excepcional belleza natural, donde la majestuosidad del mar Cantábrico se encuentra con las ondulaciones verdes de las estribaciones de los Pirineos.

La característica más definitoria de la geografía física de San Sebastián es su espectacular fachada marítima. La ciudad se organiza en torno a la famosa Bahía de La Concha, una ensenada casi perfecta flanqueada por los montes Igeldo al oeste y Urgull en el centro, con la isla de Santa Clara emergiendo como un punto focal en su interior. Esta bahía no solo define el paisaje icónico de la ciudad, sino que también protege sus dos playas más célebres, Ondarreta y La Concha, de la bravura del océano, convirtiéndolas en espacios privilegiados para el ocio y el esparcimiento.

El relieve donostiarra es un constante juego de entrantes y salientes, de llanuras y colinas. El núcleo urbano principal se asienta sobre una llanura aluvial formada por el río Urumea, que atraviesa la ciudad de sur a norte para desembocar en el mar junto al monte Urgull, dividiendo los barrios de Gros y el Centro. Este río, junto con el Oria que discurre por el oeste del término municipal, ha sido un eje fundamental en la configuración del territorio y en el desarrollo de sus vegas, áreas de gran valor agrícola en el pasado y hoy ocupadas en parte por la expansión urbana.

Además de los ya mencionados Igeldo y Urgull, el monte Ulía se alza al este de la desembocadura del Urumea, completando este trío de atalayas verdes que abrazan y protegen la ciudad. Estas elevaciones, aunque de modesta altitud, no superando los 250 metros, ofrecen vistas panorámicas espectaculares y constituyen importantes pulmones verdes para la ciudad, con numerosos senderos y áreas de esparcimiento.

El clima de San Sebastián es de tipo oceánico o atlántico, caracterizado por temperaturas suaves y moderadas a lo largo de todo el año, sin grandes oscilaciones térmicas. Los veranos son templados y los inviernos frescos, pero rara vez fríos en extremo. La proximidad del mar ejerce un efecto termorregulador que suaviza las temperaturas.

Una de las señas de identidad del clima donostiarra es su elevada pluviometría, repartida de manera bastante regular a lo largo de todas las estaciones, aunque con un ligero máximo en otoño e invierno. Esta abundancia de precipitaciones es la responsable del característico paisaje verde y frondoso que rodea la ciudad, con bosques de robles, hayas y otras especies atlánticas.

Desde el punto de vista de la geografía humana, San Sebastián es la capital de la provincia de Gipuzkoa y un importante núcleo demográfico y económico del País Vasco. Su desarrollo urbano ha estado condicionado por la topografía. El Casco Antiguo se acurruca a los pies del monte Urgull, protegido de los vientos y del mar. A partir de este núcleo original, la ciudad se expandió hacia el sur en el siglo XIX con el "Ensanche de Cortázar", un plan urbanístico de calles ortogonales que hoy conforma el vibrante centro de la ciudad.

La expansión posterior se ha adaptado al terreno disponible, extendiéndose a lo largo de las vegas de los ríos y ocupando las laderas de las colinas con nuevos barrios residenciales. La orografía ha supuesto un reto para la planificación urbana y las comunicaciones, pero también ha permitido preservar grandes áreas naturales integradas en la propia ciudad.

Según los datos más recientes del padrón municipal, a cierre de 2024, San Sebastián / Donostia alcanzó su récord histórico de población con 189.866 habitantes.

La economía de San Sebastián/Donostia es un ecosistema dinámico y diversificado, firmemente anclado en el sector servicios, que representa la columna vertebral de su actividad. Lejos de depender de una única fuente de ingresos, la ciudad ha tejido una red económica sofisticada donde el turismo de alto valor, una gastronomía de fama mundial, un pujante sector tecnológico y un comercio vibrante se entrelazan para generar riqueza y empleo.

El Producto Interior Bruto (PIB) de la ciudad supera los 8.700 millones de euros, con una renta per cápita que se sitúa entre las más altas de España, reflejo de un modelo económico basado en el conocimiento, la calidad y la innovación.

Pilares Fundamentales de la Economía Donostiarra:

1. Turismo y Gastronomía: El Binomio de Oro

San Sebastián es un referente turístico mundial, y su economía está intrínsecamente ligada a este sector, que aporta aproximadamente el 14% del PIB local. La ciudad ha apostado por un modelo de turismo de calidad, alejado del turismo de masas, atrayendo a visitantes con alto poder adquisitivo. Sus atractivos naturales, como la Bahía de La Concha, y su intensa vida cultural, con eventos como el Festival Internacional de Cine, son imanes poderosos.

Sin embargo, el gran elemento diferenciador es su gastronomía. San Sebastián presume de ser una de las ciudades con más estrellas Michelin por metro cuadrado del mundo. Restaurantes como Arzak, Akelarre y Martín Berasategui son templos culinarios que atraen a gastrónomos de todo el planeta. Esta alta cocina convive con una arraigada cultura del pintxo, que convierte el Casco Viejo y otras zonas de la ciudad en un hervidero de actividad económica.

El impacto de este ecosistema gastronómico se ve potenciado por instituciones como el Basque Culinary Center, una universidad y centro de investigación y desarrollo único en su género. Su actividad no solo forma a los futuros chefs, sino que genera un impacto económico directo millonario, cifrado en más de 35 millones de euros anuales, y consolida la posición de la ciudad como capital mundial de la innovación gastronómica.

2. Ciencia y Tecnología: La Apuesta por el Futuro

En paralelo al turismo, San Sebastián ha cultivado un potente sector basado en la ciencia, la tecnología y los servicios avanzados, que ya representa un sorprendente 43% de su riqueza. El epicentro de este ecosistema es el Parque Científico y Tecnológico de Gipuzkoa, ubicado en el barrio de Miramón.

Este parque alberga a más de un centenar de empresas y centros tecnológicos punteros en áreas como las biociencias, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y las energías limpias. Estas compañías, que incluyen desde startups innovadoras hasta centros de I+D de grandes corporaciones, generan miles de empleos de alta cualificación y realizan una inversión en investigación y desarrollo que supera los 180 millones de euros anuales, posicionando a Donostia como un polo de conocimiento e innovación en el sur de Europa.

3. Comercio y Servicios: El Tejido que Vertebra la Ciudad

El comercio es otro de los motores económicos vitales para San Sebastián. La ciudad mantiene una alta densidad comercial, con una mezcla equilibrada de pequeño comercio tradicional, boutiques de diseñadores locales y grandes firmas internacionales.

Las principales zonas comerciales se concentran en el Área Romántica (el Centro), con sus calles peatonales y tiendas de moda, y el barrio de Gros, conocido por su ambiente joven y sus comercios especializados en surf y deportes. El sector comercial no solo satisface las necesidades de la población local, sino que es un complemento esencial de la oferta turística. Este sector, junto con la hostelería, proporciona empleo a una parte muy significativa de la población activa donostiarra.


domingo, 26 de octubre de 2025

viernes, 5 de septiembre de 2025

miércoles, 20 de agosto de 2025

MIS CIUDADES: GIJÓN

  EL RINCÓN DEL BLOGUERO                    


GIJÓN




Gijón es la ciudad más poblada del Principado de Asturias. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2024, tenía 268.561 habitantes. Se despliega en la costa central del mar Cantábrico, ofreciendo un paisaje donde se entrelazan el vigor del mar y la antesala de las montañas cantábricas. Su geografía es el resultado de una rica interacción de factores físicos, climáticos y humanos que han moldeado su carácter a lo largo de los siglos, desde un enclave de origen romano hasta una urbe moderna y dinámica.

Situación y Emplazamiento: Un Balcón al Mar

Estratégicamente situada en el corazón de la costa asturiana, Gijón se asienta sobre una amplia bahía. El elemento más definitorio de su emplazamiento es la península de Cimadevilla, antiguo núcleo de pescadores y origen de la ciudad, que divide el litoral gijonés en dos grandes arcos. Hacia el este, se extiende la icónica playa de San Lorenzo, un arenal de más de un kilómetro y medio que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. Al oeste de la península, el paisaje se transforma para dar cabida al puerto deportivo y al imponente puerto de El Musel, uno de los más importantes de la cornisa cantábrica en tráfico de graneles.

Administrativamente, el concejo de Gijón limita al oeste con Carreño, al sur con Siero y Llanera, y al este con Villaviciosa. Su término municipal abarca no solo el núcleo urbano, sino también una extensa zona rural que se adentra hacia el interior, mostrando la transición del paisaje costero a las primeras estribaciones de la cordillera.

Relieve: Suaves ondulaciones y acantilados

El relieve gijonés se caracteriza por una topografía generalmente suave y ondulada, sin grandes elevaciones. La mayor parte del concejo se asienta sobre una rasa litoral, una franja costera aplanada que se eleva suavemente desde el nivel del mar. Sin embargo, esta aparente llanura está salpicada por una serie de colinas y picos que rompen la monotonía del paisaje. Entre las cimas más destacadas se encuentran el Monte Deva y el Pico del Sol, que ofrecen vistas panorámicas de la ciudad y sus alrededores.

La costa, por su parte, es un mosaico de playas y acantilados. A las extensas playas urbanas de San Lorenzo, Poniente y El Arbeyal, se suman otras más pequeñas y resguardadas a lo largo del litoral, como las de Peñarrubia o Serín. En contraste, imponentes acantilados como los del Cabo de San Lorenzo y la Campa Torres, donde se localizan importantes vestigios de asentamientos prerromanos y romanos, evidencian la fuerza erosiva del mar.

Hidrografía: La Huella de Pequeños Ríos

La red hidrográfica de Gijón está conformada por ríos de escasa longitud y caudal, característicos de la vertiente cantábrica. El más emblemático es el río Piles, que atraviesa la ciudad de sur a norte para desembocar en el extremo oriental de la playa de San Lorenzo, convirtiéndose en un eje vertebrador de espacios verdes y de ocio en su tramo final. Otro río de cierta relevancia es el Aboño, que marca parte del límite con el concejo de Carreño y en cuyo estuario se asienta una parte importante de la actividad industrial de la zona.

Un Clima Oceánico: La Influencia del Cantábrico

Gijón goza de un clima oceánico, templado y húmedo, fuertemente influenciado por la proximidad del mar Cantábrico, que actúa como un regulador térmico. Los inviernos son suaves, con temperaturas medias que raramente descienden de los 8°C, y los veranos son frescos, con medias que se sitúan en torno a los 20°C. La amplitud térmica anual es, por tanto, moderada.

Las precipitaciones son abundantes y se distribuyen de manera bastante regular a lo largo del todo el año, aunque con un ligero repunte en los meses de otoño e invierno. Estas lluvias constantes son las responsables del intenso verdor que caracteriza el paisaje gijonés y asturiano en general. Las nieblas y los días nublados son también un rasgo distintivo del clima local. En cuanto a los vientos, predominan los de componente oeste y noroeste.

Geografía Humana y Económica: De la Industria al Conocimiento

Gijón ha experimentado una profunda transformación en su geografía humana y económica en las últimas décadas. La ciudad, que creció exponencialmente durante los siglos XIX y XX al calor de la siderurgia y la industria naval, ha sabido reconvertirse tras la crisis de estos sectores. Hoy, Gijón se proyecta como un importante centro de servicios, turismo, congresos y conocimiento.

La población se concentra mayoritariamente en el núcleo urbano, que ha experimentado un notable desarrollo urbanístico. Sin embargo, el concejo conserva un importante espacio rural, organizado en parroquias, que mantiene una actividad agrícola y ganadera, aunque cada vez más influenciada por la proximidad de la ciudad.

En el plano económico, junto a la pervivencia de un dinámico puerto comercial e industrial, ha florecido un pujante sector terciario. El turismo, atraído por sus playas, su patrimonio cultural y su gastronomía, se ha consolidado como uno de los motores de la economía local. A ello se suma una decidida apuesta por la innovación y el conocimiento, materializada en el Parque Científico y Tecnológico y en el campus universitario, que configuran un nuevo paisaje económico y social para el Gijón del siglo XXI.

En definitiva, la geografía de Gijón es un fiel reflejo de su historia y su presente: una ciudad abierta al mar, de relieve amable y clima templado, que ha sabido transformar su pasado industrial en un futuro de servicios avanzados y calidad de vida, sin perder la esencia de su singular emplazamiento en la costa verde de Asturias.